Afirma historiador Marcos González Pérez

En Colombia las fiestas son el alma y la fuerza para enfrentar la violencia
 
Marcos González Pérez, historiador y profesor universitario

* La oportunidad de conocer la investigación desarrollada sobre este tema se dio en la UNEY con la visita de su autor

(Prensa UNEY. Sazkia Montagna).- Para cualquier persona que viva fuera de Colombia, sería imposible pensar que en un país donde se registran 400 masacres al año sus habitantes puedan hablar y organizar fiestas, pero es que precisamente ellas son “el alma y la fuerza” para enfrentar la violencia que se vive en esa nación hermana.

Así lo afirmó el historiador colombiano Marcos González Pérez en su visita a la UNEY para dictar la conferencia “Fiesta y Nación”, cuyo contenido resume la investigación que ha desarrollado para reconstruir la historia de un tema, como éste, que desde hace poco tiempo es abordado por las ciencias sociales humanas.

González Pérez habló, con datos precisos, sobre lo que llamó “la guerrita” que se vive en su país. Un panorama desalentador para cualquiera, pero menos para los colombianos. Tres mil 793 fiestas se celebran en esa nación durante los 365 días del año, las cuales nunca han sido irrespetadas por extraños, ni siquiera por quienes promueven la violencia. “No ha habido una fiesta en Colombia que haya sido interrumpida por una masacre”.

En el caso de Bogotá, con una población de ocho millones de habitantes, se celebran al año 269 fiestas, cada una con sus particularidades e incluso a pesar de las prohibiciones: no pueden usarse fuegos artificiales, no se pueden tomar bebidas alcohólicas públicamente ni tampoco concentraciones nocturnas masivas.

Esta situación le ha impreso un toque cultural a las fiestas colombianas. De hecho hasta las protestas se han convertido en celebraciones, como el caso por ejemplo de “El Carnaval del Agua” que comenzó a partir de la molestia de unos vecinos que no contaban con el preciado líquido, sin embargo ahora que tienen acueducto continúan celebrando la efeméride.

 
En la conferencia participaron docente, estudiantes, profesionales de distintas áreas y comunidad en general

Todo lo anterior sirvió como introducción para que el historiador y profesor universitario compartiera con el público los resultados de su investigación sobre las fiestas carnestolendas en Bogotá, tema que surgió a partir de la iniciativa que tuviera el alcalde de la ciudad de crear los Carnavales “pensando que nunca se había celebrado uno en esa entidad”.

El trabajo de González Pérez fue reconstruir esa historia y demostrar que Bogotá fue la primera ciudad donde se escenificaron estas fiestas, lo cual ocurrió en el siglo XVI aproximadamente en 1538 con la llegada de los españoles.

La conclusión fue posible luego de investigar a profundidad “el morral” de mentalidades que llegó a Bogotá con Gonzalo Jiménez de Quesada y confirmar a través de la relectura y análisis de las fuentes (documentos de la época) que los españoles llevaron esta celebración, cuya característica principal era el exceso de todo 40 días antes de la Cuaresma.

El trabajo de González Pérez se caracteriza por el estudio e interpretación de los indicios, lo cual contrarresta la visión positivista sobre el hecho histórico. Esta es una nueva corriente que ha surgido en Latinoamérica y que en Venezuela particularmente es liderada por la escuela del maestro Prieto Figueroa, con la cual el historiador colombiano se mantiene en permanente contacto.

A propósito de su visita a Venezuela, González Pérez participará este semana en el II Congreso Internacional de Historia que se celebrará en Barquisimeto bajo el auspicio de la UCLA.

 
 
       

 

 

 

 
 
 
 

 

 

 

 
 

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