El momento de los cambios
Antes de informar de manera sucinta acerca de los objetivos del Centro de la Diversidad Cultural, es necesario recordarles el contexto nacional en el cual esta iniciativa ha surgido. Seré muy breve en este punto porque todos ustedes conocen la actual realidad política de Venezuela o por lo menos tienen de ella la percepción cierta de que se trata de una realidad caracterizada por los cambios. Lo diré con una frase que espero me ahorre explicaciones: En este momento en mi país se está haciendo una revolución en serio, que hemos llamado revolución bolivariana y que ha iniciado una firme y sólida marcha hacia el socialismo. Los hechos se han encargado de validar este aserto del que se vislumbran nuevas e inmediatas confirmaciones.
¿Cómo han incidido esos cambios en la cultura? Es evidente que el inicio de un proceso político que tiene como objetivo la transferencia del poder hacia el pueblo debe romper con las hegemonías tradicionales en el ámbito de la cultura y procurar que ésta sea un hecho cotidiano, vivido, realizado y compartido por todos. Así, ya hemos pasado de una política cultural caracterizada por la presencia hegemónica de un pequeño grupo concentrado en la capital de la República que se encargaba de tomar todas las decisiones, a la inclusión de los sectores, comunidades y pueblos preteridos. Comenzó en Venezuela una transferencia del poder cultural que rompe con el esquema jerárquico, no sólo de las decisiones, sino de la llamada “legitimación” de los valores culturales. Se trata -por decirlo en muy pocas palabras- de una política de verdadera inclusión. La ilustraré con un ejemplo: la plataforma del libro. Un programa masivo de edición y distribución que llega a todos los lectores y difunde a todos los autores posibles, acompañado desde luego de un plan de fomento de la lectura y de educación para la lectura, cuyo primer promotor es el propio presidente de la República.
Necesariamente esos cambios tienen un impacto importante en las viejas estructuras del Estado. Así, algunos organismos han desaparecido o están en vías de extinción. Otros se han transformado. Este es el caso de la noble Fundación de Etnomusicología y Folklore (FUNDEF) que desde el año pasado se convirtió en el Centro de la Diversidad Cultural.
Objetivos del Centro
Aparte del contexto nacional que ya indicamos, la actual política cultural de Venezuela se aviene plenamente con los avances consagrados en las nuevas Convenciones aprobadas por la UNESCO, especialmente por la más reciente de ellas: la de la Diversidad Cultural. Aparte de ser uno de los países más entusiastas en su aprobación, Venezuela había adoptado ya algunas de las medidas que ese cuerpo normativo recomienda. De ese modo, la Constitución bolivariana en el año 99 ubicó a la cultura en un espacio relevante e hizo por vez primera en el país el reconocimiento expreso de la existencia de los pueblos indígenas, los cuales históricamente habían sido dejadas de lado por el ordenamiento constitucional, salvo para hacerlos objeto de una enojosa dominación. Ante ese avance normativo, se consideró indispensable transformar una fundación que había cumplido una labor encomiable en la investigación de las culturas tradicionales del país, en un centro para la diversidad cultural, que reflejara en su propio nombre y en sus propósitos el criterio de inclusión que el constituyente había pautado. Enuncio algunos de los objetivos y programas iniciales del Centro de la Diversidad Cultural:
Objetivos:
-Reconocimiento y valorización de las culturas indígenas.
-Reconocimiento y valorización de las culturas de raíz africana.
-Educación en la diversidad y para la diversidad.
-Investigación de la diversidad.
-Difusión efectiva de la diversidad, con énfasis en el fomento y apoyo de espacios para el diálogo intercultural. Más que jornadas para la contemplación mutua de espectáculos, se procurará el intercambio de experiencias y búsquedas culturales.
Programas:
-Creación de las Casas de la Diversidad. En cada Estado estará abierta una casa dedicada a dar cumplimiento a los fines del Centro. Esa gestión será diseñada y desarrollada por cada comunidad. Hasta el presente se han abierto 6 Casas de la Diversidad.
-Rutas de la diversidad. La geografía cultural del país requiere una visión integradora. En tal sentido se dará inicio a un recorrido intercultural de nuestro mapa. El primer programa será el del “Orinoco, río de la diversidad”.
-Formación de talentos para la diversidad. Consiste en el esfuerzo conjunto de instituciones educativas y del Centro para la inclusión en los planes de estudio de contenidos orientados a la creación de una cultura de la diversidad. A nivel universitario se ha iniciado este programa mediante un convenio con la UNEY que contempla inicialmente un postgrado en Diversidad Cultural.
-Las redes de la diversidad. Está planteada la creación de una estructura abierta y dinámica que permite el encuentro nacional e internacional de todos los organismos, comunidades y sectores que trabajan en el estudio y gestión de la Diversidad Cultural.
-La diversidad en acción. El aprovechamiento de los medios audiovisuales y de las nuevas tecnologías de la difusión y de la comunicación permitirá que las comunidades y el Centro difundan los valores de las diversas culturas. Así, un programa específico, dirigido por el profesor Esteban Emilio Mosonyi y denominado “Lenguas en acción” contribuirá a la difusión, enseñanza y preservación de las lenguas indígenas.
-Investigación de la diversidad. Los saberes tradicionales, la artesanía, la gastronomía, etc., además de ser objeto de difusión e intercambio permanentes, serán temas de estudio e investigación, por parte de las comunidades, con el apoyo de este programa del Centro.
Lo anterior es sólo enunciativo. Debo recordarles que el Centro de la Diversidad Cultural es un organismo nuevo y novedoso, a pesar de que haya tenido su origen en una institución de gran y reconocida trayectoria como FUNDEF. Ese hecho demanda un gran compromiso y, en especial, el ensayo de experiencias inéditas en el ámbito del diálogo fecundo y equilibrado de la diversidad. Su actual equipo directivo, presidido por una de las personas de mayor y mejor trayectoria en la gestión pública de la cultura en Venezuela, Benito Yrady, espera contribuir de esa manera con la transformación profunda que se ha iniciado en Venezuela.
Freddy Castillo Castellanos
Nota final: El Consejo Directivo del Centro de la Diversidad Cultural está presidido por Benito Yrady e integrado, además, por Esteban Emilio Mosonyi, Nohely Pocaterra, Chucho García, Arístides Medina Rubio, Heufife Carrasco, Luis Angel Duque, Yolanda Salas y Freddy Castillo Castellanos.