| |
La
degustación se efectuó en los jardines de la quinta Micomicona, sede
del Centro para la Diversidad Cultural, con una deliciosa exposición de
Venezuela, Perú y México.
El equipo de cocineros del
Centro de Investigaciones Gastronómicas de la Universidad Nacional
Experimental del Yaracuy (UNEY) fue el encargado de coordinar la mesa
venezolana, además de ser los anfitriones de las personas que se acercaron a
conocer y disfrutar de nuestros dulces y licores típicos.
En el menú criollo abundaron
las conservas de plátano, guayaba y coco, almidones, panes dulces,
catalinas, aliados, rosquitas, bastoncillos, suspiros, polvorosas, piñote,
majarete de coco y cafunga. En cuanto a los licores, los invitados
disfrutaron de ron Aniversario, ron Hacienda Sauro, ron Cacique de antaño,
cocuy de penca larense y la bebida tradicional de Güiria: Mabí, preparado
por María Natividad López, una de las instructoras del taller de cocina de
esa región.
La
representación de Perú estuvo protagonizada por “La bola de Oro”, un
dulce que además de exquisito es muy vistoso, razón por la cual no
permaneció más de 15 minutos en la mesa. Es una masa hecha de maná, que
tiene una gran historia, puesto que se hace desde hace miles de años,
rellena por una mermelada de albaricoque y decorada con frutas de
mazapán. Además, alfajorillos de viento, alfajores de yema, chocolates
artesanales con diferentes rellenos, todos de producción artesanal, ya
que Gloria Hinostroza y Marleny de Banda prepararon todo a mano en la
escuela Cordón Bleu de Perú especialmente para esta muestra.
Los
mexicanos por su parte, combinaron los dulces, con sus típicos licores,
pero también con los ajíes infaltables en sus comidas. Endulzaron con
ate de membrillo, dulce de leche y pistacho, alegrías, palanquetas,
mazapán con maní, peñones, cafeta, papelón y diversas presentaciones de
maní o cacahuate dulce. En los licores figuraron el Ron Pope, mezcal,
menyul, xtabentun, licor capulín, de guayaba y zarzamora.
En la
multicolor bandeja de ajíes y semillas, se encontraban el chile
guajillo, chipote, ancho, cascabel, chile piquín, mora, pasilla, maíz
azul, maíz rojo, cacahuazintle y cacao.
Esta
degustación se combinó con una muestra de productos artesanales de
Bolivia, Colombia, México, Brasil y Venezuela, logrando así una gran
exposición de distintas ramas culturales de estos países.
La
fiesta la trajo El Carnaval de Barranquila a cargo de la Corporación
Cultural Barranquilla, quienes con un animado repertorio pusieron a
bailar a más de uno con un colorido espectáculo.
Gala de clausura
Finalmente, se llevó a cabo la Gala Internacional que sirvió de clausura
para este gran encuentro, reuniendo las agrupaciones musicales de cada
país en un hermosa presentación en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa
Carreño.
La
apertura fue con los venezolanos Serenata Guayanesa, quienes dieron paso
a los grupos que ya se habían presentado en San Felipe durante la
semana, y que condensaron sus espectáculos en uno solo: Los Canchimalos
de Colombia, La Trova Serrana de México, Viola do Cocho de Brasil, Mojas
Uma de Bolivia, Los Danzantes Tijera de Perú, Pandereteiras O Fiadeiro
de España, Corporación Cultural Barranquilla de Colombia, Los Guloyas de
República Dominicana (Patrimonio de la Humanidad), y el Conjunto
Folklórico Nacional de Cuba (Patrimonio de la Humanidad).
Para el
cierre, nuevamente Serenata Guayanesa entonó algunas de sus piezas más
populares, culminando con Calipso de El Callao, para la cual invitaron a
todos las delegaciones internacionales a bailar en el escenario, momento
que inmortalizó la unión de estos pueblos de la manera más alegre en
esta clausura del VII Encuentro para la Difusión y Promoción del
Patrimonio Inmaterial de los Países Iberoamericanos. |