El Financiero47 (14/08/09). Sandra Aguilar Loya.
Con la finalidad de promover y rescatar la comida tradicional de nuestros pueblos, como uno de los patrimonios más valiosos con que contamos y como un ejemplo verdadero y comprobado de alimentación sana, la Dirección General de Culturas Populares del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Escuela de Gastronomía Mexicana y la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy, Venezuela, realizarán el Congreso Iberoamericano México 2009 de Cocina Tradicional: Patrimonio Cultural de los Pueblos, del 24 al 30 de agosto.
La temática del congreso girará en torno de la gastronomía tradicional. Por lo tanto, se indagará en la tradición oral de las cocinas y cómo, mediante las familias, esas cocinas se han transmitido y encontrado arraigo en nuestros pueblos, llegando a crear importantes y significativas identidades regionales y nacionales. Así, se abordará el amor al terruño y el aprecio a su patrimonio cultural.
Defender la cocina tradicional de un pueblo no sólo es defender una parte medular de su patrimonio cultural, sino también preservar y proteger los cultivos autóctonos heredados. Se trata de recuperar y mantener de manera fundamental la soberanía alimentaria, a fin de evitar, entre otras cosas, la depauperación de los pueblos, ya que al alimentarnos de nuestros propios cultivos, no nos veremos compelidos a importar el sustento diario, sino simplemente a cosecharlo.
En un documento difundido por la Escuela de Gastronómica Mexicana, se asegura que una gastronomía que responde sólo a los patrones de consumo dictados por el mercado internacional puede ser desafiada y desplazada con éxito por una política de rescate de las tradiciones autóctonas.
En Jujuy, por ejemplo, la conservación de los cultivos tradicionales de esa zona andina de Argentina, ha permitido el impulso y el reconocimiento de una vieja cultura alimentaria. En el momento de la gran crisis que ese país vivió en el año 2000, Jujuy fue de las pocas zonas del país que no padeció hambre, porque con sus cultivos tradicionales no dependían de los grandes mercados.
Esto y el hecho incontestable de que esos cultivos tradicionales han permitido reforzar la nutrición de su pueblo convierten el ejemplo de Jujuy en una muestra de cómo la resistencia cultural en el ámbito gastronómico es algo más que un divertimento; es también un instrumento para la emancipación alimentaria.
En dicho documento también se asegura que además de conocerse como países iberoamericanos, se intercambiarán en el congreso experiencias entre pueblos que comparten una historia en común. Por ello, se realizarán talleres con cocineras tradicionales de países iberoamericanos para que transmitan su experiencia y la confronten con el público asistente.
También habrá foros con ponencias de expertos que propongan qué hacer ante la crisis. En el caso de México, habrá presencia de cocineras tradicionales de varios estados de la República.
Con respecto a los países europeos, en este congreso se tendrá como invitados a España e Italia, quienes se pretende, muestren la influencia de los productos americanos en sus cocinas tradicionales.
Entre otras actividades se realizarán muestras gastronómicas y talleres de cocina tradicional de Panamá, Paraguay, Argentina, España, Bolivia, Italia y algunas entidades de la República Mexicana; talleres de arte comestible, cata de aceite de oliva, exposiciones de delantales de autor, desfiles militares comestibles, mesas testimoniales, y más, todos ellos impartidos por expertos en dichos temas.
Así pues, Congreso Iberoamericano México 2009 de Cocina Tradicional: Patrimonio Cultural de los Pueblos, convoca del 24 al 30 de agosto, al público en general a participar de las actividades además de la personas dedicadas a la gastronomía y la nutrición, desde cualquier rama del estudio de la alimentación, y a estudiantes de estas disciplinas.
|