(Prensa UNEY-Anairene Asuaje).- Un plato tradicional del sur de Venezuela fue el punto central del taller inicial del I Congreso de Cocina Tradicional, Patrimonio Cultural de los Pueblos que actualmente se celebra en Ciudad de México, donde la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY), representa a nuestro país.
La directora del Centro de Investigaciones Gastronómicas de la UNEY, Cruz del Sur Morales, se encargó de dirigir el taller de cocina venezolana, en el que acercó al público iberoamericano presente, a las tradiciones y cultura de Venezuela, con la asistencia de los cocineros del Centro, Damarys Loyo y Osmany Barreto. Se ha destacado durante años como cocinera tradicional, siendo investigadora y desarrolladora de productos gastronómicos en el CIG, donde también han recopilado una significativa cantidad de recetas venezolanas. Asimismo ha participado como instructora y ponente en encuentros gastronómicos en distintos países.
Pelao guayanés y torta de queso criolla fueron las demostraciones gastronómicas que se hicieron durante el taller, explicando no sólo su preparación, sino también sus orígenes. Para ello Cruz del Sur se armó además de sus ingredientes, con un mapa de Venezuela para explicar y mostrar diversas ubicaciones geográficas como la región Guayana -de donde es el plato-, así como para hablar de diversas zonas y sus costumbres alimenticias, suelos y producción agrícola, defendiendo la importancia del autoabastecimiento para lograr una verdadera libertad alimentaria.
Relató que el Pelao guayanés llegó de Trinidad, que muy probablemente sus orígenes vienen de la India, y que ha sido una comida muy popular en fiestas y celebraciones como el carnaval de El Callao –de los más conocidos en Venezuela-, donde no puede faltar. Enseñó la preparación del pollo picado en ocho octavos y dorado en aceite de onoto, del arroz y del caldo que completa el plato final.
Una de las participantes del taller manifestó su curiosidad por cómo se hacen las arepas, y de inmediato los cocineros del CIG, recurrieron al budare para ofrecer una explicación teórico—práctica de cómo debe ser el manejo de la masa, a la vez que varios de los asistentes elaboraron algunas.
La práctica con la arepa propició una charla en la que se contó sobre la cultura de la arepa en Venezuela como pan diario en las mesas venezolanas, cómo se rellena por casi cualquier acompañante, desde el más básico como mantequilla y queso, hasta los más elaborados como pulpo y mariscos. También con la ilustración del mapa se mencionaron algunos tipos de arepa según la región geográfica, así como la utilidad de las arepas del día anterior para hacer sopas o tostadas con huevo. A la vez surgieron inquietudes sobre el tipo de harina utilizada, muy distinta a la de maíz nixtamalizado como suele conocerse en México.
La directora del CIG explicó que en este tipo de eventos internacionales, siempre prefiere mostrar platos sencillos y populares de la cocina básica que representen una tradición, como en este caso. Señaló el parecido entre el Pelao guayanés y el típico arroz con pollo que se come en todo el Caribe, pero guardando sus procedimientos e ingredientes propios que hacen la diferencia. Entre ellos, aparte del pollo y el arroz, el onoto (conocido en México como achiote), pimentón, comino, orégano, cilantro, cebollín y ají dulce, presentado como un producto muy característico de la cocina venezolana, con diversidad de colores, un perfume muy particular y algunos con semillas más picantes que otras. Este último junto con el onoto, fueron los únicos ingredientes que el equipo trasladó de Venezuela hasta México.
Una vez finalizado el plato principal, Damarys Loyo procedió a explicar al torta de queso criolla, hecha con queso blanco llanero rallado de forma gruesa, combinado con panela para equilibrar la sal, logrando un exquisito postre que también llevó un poco del característico sabor venezolano a los mexicanos e iberoamericanos.
Este fue el primero de nueve talleres que comprenden la parte académica del Congreso, con el propósito de mostrar por medio de cocineros tradicionales de diversos países, la gran riqueza cultural gastronómica que se encuentra en Iberoamérica, dando a conocer sus platos, ingredientes y significados, en una actividad de interacción entre diversos pueblos a través de uno de los patrimonios culturales más valiosos con el que cuentan: su cocina.
|
|