El encuentro cibernético de Osmany Barreto con Sumito Estévez

(Prensa UNEY).- Osmany Barreto es licenciado en Ciencia y Cultura de la Alimentación, cocinero y miembro del equipo del Centro de Investigaciones Gastronómicas de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (CIG – UNEY), y antes de todo eso, se confiesa “comedor de arepa y hallacas”. Como todo profesional de la cocina, de vez en cuando se pasea por los programas de televisión dedicados a la gastronomía, y recientemente, viendo el programa del reconocido chef venezolano Sumito Estévez por Gourmet Channel,

Osmany Barreto, miembro del CIG-UNEY.
 

Sumito Estévez

 
       

 

 

 
 
 
 

 

  encontró varias discrepancias con su manera de preparar la “hallaca tradicional caraqueña” y decidió enviarle un correo electrónico para exponer sus argumentos.
“Noté ciertos atrevimientos de su parte al afirmar que la “tradicional” hallaca caraqueña era esa que él estaba preparando, hecha con páprika, aceto balsámico y pimienta. Además servida con Oporto como acompañante. Eso puede ser de muy buen gusto, pero no es la tradición caraqueña y su responsabilidad frente a las cámaras de un programa que llega distintos países del mundo, es cuidar lo que se dice, sin distorsionar la realidad”.
Barreto es partidario de la teoría de que en Venezuela existen tantas recetas de hallacas como familias, por aquello de que cada quien las hace como le gusta o como le enseñó su mamá, según diversos estilos culinarios o según la zona del país. De hecho, asegura que es absurdo atribuir un estilo particular a una tradición, y lo que se mantiene clásico en todas partes es la estructura básica: hojas de plátano, masa.
Por tal motivo, le reclamaba a Estévez la generalización de su receta familiar, exquisita por demás, deformando lo que significa la tradición genérica de un país, incluso, según él, socavando el acervo gastronómico de Venezuela.
La segunda observación que Barreto resaltó, fue su teoría de que la hallaca fue en tiempos ancestrales, el resultado de la acumulación de sobras, puesto que nunca se ha escatimado en lo absoluto para su elaboración, asegurando que tal afirmación “es como negarnos a nosotros mismos”.
Así que en el mail enviado al chef, el yaracuyano se apoyó además, en un texto sobre la hallaca con reflexiones de sus orígenes, encontrado en sus estudios previos, en los que realizó varias investigaciones dedicadas a este manjar.
Estévez respondió un tanto receloso por las acotaciones de Barreto, pero no refutó ninguno de sus argumentos. Sin embargo, establecieron una especie de discusión cibernética en la que se respondían preguntas formuladas en cuanto a lo que está mal o lo que está bien en cuanto a la forma de hacer hallacas y concebir la cocina tradicional.
Expresó: “Tienes razón en casi todo y con ello quiero decir que lo comparto. Creo profundamente en lo que hago y tengo algunas posiciones algo complicadas como cuando digo que yo si cocino venezolano porque el acto creador de un venezolano formado y nacido en Venezuela es venezolano”.
Mientras Barreto, contestaba: “Si usted hace cocina venezolana o no, tendríamos que discutirlo. En mi opinión humilde y sencilla, no lo creo. Desearía profundamente y créamelo que así es, que algún día la cocina que usted hace sea venezolana y no hablo de purismos extremistas, ni de dogmas, sino de sinceridad”.
También debatieron sobre un significado profundo de la “cocina”, basándose en la filosofía que maneja Barreto como parte de la comunidad de la UNEY, y causando, dicho sea de paso, una grata impresión en el chef: “En el caso de la UNEY, la cocina no entra a la universidad, quiero decir no es accesoria como es costumbre, sino que la universidad entra en la cocina, es fundamento. En sus espacios la cocina y la ciencia fraternizan, comulgan, viven juntas, estudian en el mismo salón y comen en la misma mesa”.

Finalmente, luego de ambos aclarar que la intención no era atacarse uno al otro, el popular chef pidió autorización a Barreto para colocar el texto de su primer correo en su blog
http://sumitoestevez.blogspot.com, en el cual terminó elogiando la inteligencia y capacidad literaria del docente y de la gente de la UNEY: “Me he seguido carteando con ellos ya que no comparto alguna de sus posiciones pero si en este país logramos que el dialogo se establezca con gente como la que está saliendo por lo visto de la UNEY las cosas tomarán otra altura”.
Osmany Barreto continuará defendiendo la tradición y los sabores registrados en la memora gustativa de la mayoría de los venezolanos, siguiendo lo clásico de nuestra gastronomía, y Sumito Estévez seguirá añadiéndole páprika a la hallaca, así como sirviéndola con Oporto, pero en definitiva terminaron aplaudiéndose:
Estévez: “Envidio profundamente a quienes son capaces de escribir como tú”.
Barreto: “Usted es una persona muy talentosa, hábil en el oficio de cocinar, con muchos méritos…”
Sumito Estévez le dejó abierta a Barreto una invitación a comer en su restaurante y sostener una charla, tal vez sobre la hallaca.

 

 

 
 

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