A cargo de la historiadora, Antonieta Camacho

Presentada en la UNEY investigación sobre íntima relación entre ocio y festividades

 
   
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Antonieta Camacho, historiadora e investigadora de la UCV  

 

*La actividad se enmarcó dentro del proyecto de la Cátedra Permanente en Cultura Festiva que el próximo año esta casa de estudios abrirá en convenio con el Centro de la Diversidad Cultural

(Prensa UNEY. Sazkia Montagna).- A partir de una minuciosa investigación sobre el tema de la mano de obra (esclava y libre) en tiempos de la consolidación de la República, la profesora Antonieta Camacho, explica la íntima relación que se estableció en el siglo XIX entre el ocio y las conmemoraciones religiosas.

Los resultados de este trabajo fueron expuestos en la UNEY por la historiadora e investigadora de la UCV a propósito de su visita para conocer el proyecto de la Cátedra Permanente en Cultura Festiva que la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy adelanta en convenio con el Centro de la Diversidad Cultural y que iniciará formalmente sus actividades a comienzos del próximo año.

Para explicar un fenómeno nacional que se produjo en una época y que hoy se reproduce como conducta natural del venezolano, Camacho enfocó su investigación en Los Valles de Aragua que formaba parte de la provincia de Caracas y representaba la zona de mayor producción y población del país. En sus tierras se cultivaron tabaco, café, añil, cacao y caña de azúcar por lo que se concentró el más alto número de jornaleros.

Por influencia de la Colonia en Venezuela se establecieron las festividades religiosas como de obligatorio cumplimiento, de allí que para los dueños de haciendas esto se convirtió en un problema, pues alegaban que era tiempo de ocio y la causa principal que acabaría con sus cosechas.

Y era que el cumplimiento de este deber católico duraba hasta quince días, considerando la distancia existente entre el campo y la zona urbana donde se desarrollaban la misa, la procesión y luego, la fiesta.

Frente a intensas jornadas de trabajo (de sol a sol) sin vacaciones ni tiempo libre, la fiesta de los Santos, e incluso las misas de los domingo, se convirtieron en espacios de sociabilización y recreación.

Después del encuentro religioso, en las plazas y las calles se reunían músicos, bailarines, sanqueros que aprovechaban la ocasión para conseguir algún dividendo de su actividad. Como hoy, la fiesta es también un medio para ganancia económica.

La profesora Camacho citó algunas festividades comunes de la región de Aragua y los Santos a los que los jornaleros pedían y también agradecían por el milagro concedido. Estas fechas y nombres eran avalados por calendarios oficiales. Por eso, los hacendados decían que la holgazanería era amparada por las leyes y de allí que surgieron en 1836, 1840 y 1858 pronunciamientos para intentar regular la situación, pero fueron fallidos, y hoy el calendario venezolano está repleto de días festivos y de santos en los que si bien no se festejan al menos se les reza.

Una universidad diferente

Camacho sorprendió al público cuando antes de comenzar su conferencia pidió unos segundos para decir que estaba sorprendida de la UNEY. “una universidad diferente, original, dinámica y donde su gente trabaja con pasión. En realidad no esperaba conseguirme una universidad con estas característica porque estoy acostumbrada a la universidad tradicional”.

 

 
   
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La actividad cerró con la presentación del grupo La Chamuchina acompañado de Danzas Yaracuy  

 

 
   
 
       

 

 

 
 
 
 

 

 
 

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