Contó con la dirección de la profesora Elsy Loyo, la producción del Centro de Investigaciones Gastronómicas (CIG) de la UNEY, la actuación y maquillaje de 17 estudiantes de Ciencia y Cultura de la Alimentación y Diseño Integral, y el vestuario de las coordinadoras operativas del espacio Diseño Integral, Odra Hernández y Morelba Monsalve, además de Margarita Ferrans y Mónica González.
Un esfuerzo materializado en una hermosa pieza teatral, basada en el clásico Popol Vuh, mostrando los misterios de la creación del universo, el planeta y la humanidad, donde el maíz es el protagonista de la mágica historia.
Recientemente, el CIG desarrolló un destacado trabajo en el VIII Encuentro para la Difusión y Promoción del Patrimonio Inmaterial en Bolivia, sobre la importancia del maíz como patrimonio gastronómico en Iberoamérica, y esta puesta en escena complementó una extensa investigación realizada en la UNEY, dejando una reflexión sobre dicho alimento que ha sido sustento por generaciones, albergando toda una cultura. Así el taller culminó su presentación exclamando: ¡El maíz está vivo, no queremos que muera!
Esta es la segunda puesta en escena de este año por parte del taller, luego del ejercicio de teatro dirigido a niños “Y así fue que sucedió”, dos meses atrás. Sin embargo, el taller integral de artes escénicas de la UNEY tiene el mismo tiempo de creado que la universidad, contando a lo largo de estos 8años con unas cuantas representaciones y la participación de figuras reconocidas del teatro, como Eduardo Gil. |
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