| |
En los tiempos en que me desempeñé como
dirigente deportivo, no existía un gran
desarrollo del deporte de alta
competencia; al contrario, la formación
que nos dio Nicolás Ojeda Parra, nuestro
maestro, y quien nos inició en esta
actividad, estaba basada en el cariño
desinteresado hacia la práctica
deportiva y sobre todo, en los
beneficios que traía a la comunidad,
para el bien del barrio y de los
muchachos.
Mi experiencia con la gerencia del
deporte fue contemporánea con la de Argenis Díaz Rangel, quien desempeñó una
buena labor. Lo antecedí como director
de deportes. Me correspondió durante
poco tiempo dirigir el IND en el estado.
Para aquel entonces, las exigencias
competitivas no eran tan marcadas como
ahora y el deporte tampoco estaba tan
mercantilizado; más bien, se trabajaba
ad honorem.
Aún recuerdo con gracia, que en una
oportunidad nos correspondió participar
en lo que fue nuestros primeros Juegos
Deportivos. Nos habían otorgado un
mínimo presupuesto, sin embargo,
organicé a los muchachos y nos fuimos.
Nos hospedamos en un hotel, y cancelamos
por adelantado la mitad de todos los
gastos. El dinero ya se nos agotaba y lo
poco que quedaba no alcanzaba para pagar
lo que debíamos al hotel. Al percatarme
de la situación tomé la decisión de
regresar a los muchachos por delegación;
es decir, competían y de inmediato
salían para Yaracuy. Luego de haber
participado en todas las disciplinas en
que llevamos atletas, me vine con el
grupo que quedaba, dejando sin pagar
aquella cuenta.
Este atrevimiento generó un reclamo por
parte del IND central; sin embargo, al
explicar la situación, el presidente del
IND para el momento, me dijo: ¡Al fin
hay un deportista de verdad, verdad en
este país! ¿Usted hizo eso?, me
preguntó, y respondí: claro doctor, cómo
voy a dejar de representar a mi estado
por falta de tres centavos. No se
preocupe por eso, señaló el doctor. Yo
llamo al hotel y les digo que me lo
dejen quieto.
El hecho le cayó con una gracia
extraordinaria al director de entonces.
Eso nos ocurrió en los primeros Juegos
Deportivos; fuimos y representamos al
Estado; no hicimos grandes cosas, pero
fuimos, que era lo importante.
Más allá de la dirigencia deportiva toda
mi vida he sido nadador, pero siempre lo
he mantenido como una actividad
informal. Cuando joven fui un buen
nadador, pero nunca competí en ningún
lado, porque no me llamaba la atención
la competencia, ni ser profesional.
Practicaba la natación porque me daba
placer; además, el ejercicio me caía muy
bien.
Una de las cosas importantes que ocurrió
para la natación en el estado Yaracuy,
fue la creación de la piscina Yurubí, a
finales de los años 40 o principios de
los 50, si mal no recuerdo. Actualmente
se encuentra ubicada en la entrada del
Parque Leonor Bernabó. Fue una de las
primeras en el Estado.
Era un lugar muy visitado; aún recuerdo
cuando me iba con mis amigos caminandito
hasta la piscina. Pasábamos todo el día
jugando, nadando y echando broma; nos
regresábamos en la tarde. Fue una
piscina creada para la diversión de la
gente, así entendíamos el deporte en
aquella época.
En vacaciones se llenaba. Fue un regalo
extraordinario. Matías Dudamel compartió
conmigo en la piscina; éramos piscineros
perdidos. Otra de las personas que
compartía nuestra pasión por la natación
era Rafaelito Domínguez, quien debe de
estar bien viejito, carache. En muchas
oportunidades fue campeón de las
competencias que se realizaban en las
ferias de mayo, él era un campeón. |
|
Toda
la vida yo he estado enamorado de la actividad
deportiva; siempre fui un deportista no
competitivo. A mis 75 años soy un viejo sano
gracias a Dios. La actividad deportiva hace
mucho bien en la vida, en lo físico y en lo
espiritual. Te sientes bien, no te sientes
inútil. Siempre veo señores de 60 años, que
andan cansados, sin aire y acabados por falta de
la actividad física. Si te mantienes realizando
ejercicios podrías garantizarte una vejez sana.
Hay que seguir moviéndose, indiscutiblemente.
Me reencuentro con mi pueblo a través del
deporte
También recuerdo que realizábamos
mini-maratoncitos, en la época que fui director
deportivo. Lo realizábamos descalzos o como
fuese porque era lo que se podía realizar, era
económico; tampoco era muy costoso. Hoy en día
la vestimenta o uniforme deportivo cuesta un
realero.
¿Cuáles eran las disciplinas que más se
practicaban, aparte del atletismo y el béisbol
durante su época como dirigente deportivo?
Se realizaba un poco de esgrima los sábados,
pero nada competitivo, sólo para aprender.
También lucha olímpica que estaba a cargo del
Negrito Pinto. De igual manera se hacía
ciclismo, generalmente en bicicletas normales y
no de carrera, porque las de carreras eran muy
costosas.
¿Se practicaba Fútbol?
La colonia Italiana sobre todo; ellos
generalmente practicaban fútbol. Pero no se
contaba con un campo a pesar de su constante
práctica y juegos. Todas estas actividades se
realizaban en campo abierto, terrenos y en las
calles del pueblo.
Existía una cancha de tenis de un club que
estaba frente a la Plaza Junín, practicaban bien
los niños, luego, las cedieron a los alumnos del
“Arístides Rojas” para que practicaran voleibol,
aunque se realizaban varias actividades en ella.
Luego una persona hizo una canchita frente a la
capilla El Nazareno, en el Panteón donde esta el
“Cecilia Mújica”. Recuerdo igualmente que en el
Parque Junín estaban unas acerotas grandes, allí
también íbamos como 200 muchachos a patinar;
patinadores de calle; pasábamos todo el día
allí, con los patines cuatro ruedas, no como los
de ahorita que son lineales.
Costaba todo para hacerlo, no había recursos,
realmente, y en líneas generales con todo
respeto, para todos los gobernadores, el deporte
o la actividad física era una cosa secundaria,
existían otras prioridades. Pero el deporte era
una diversión, y ciertamente los gobiernos de
hoy en día apoyan más el deporte por muchas
razones y para satisfacción nuestra.
| |
| |
|
Nació en San Felipe, estado Yaracuy,
el 29 de noviembre de 1931. Es
odontólogo egresado de la
Universidad de Los Andes. Fundador
del Cuerpo de Bomberos del estado
Yaracuy. Actualmente reside en
Maracay, estado Aragua, y ejerce su
profesión. |
|