ESTA ES MI UNIVERSIDAD…

 
   
   

-Debían ser, más o menos, como las cuatro de la tarde pues la sombra del apamate ya estaba mirando hacia donde él estaba y sus tonalidades, que se confunden entre una tarde de miércoles santo y el ramillete de la Rosa Mística, escondían con sigilo la vistosidad de su áureo centro.

El cardenalito, el turpial y el conoto, visitantes y dueños de estos predios, ya habían brindado -cada uno en su tiempo- la vespertina representación de su gracia majestuosa sin cambiar ningún verde a la escenografía.

Víctor, que era de parco hablar y cuyo silencio entrañaba la observación profunda, con la consecuente sentencia cáustica, se mostraba pensativo. Iba soltando palabras al aire. Las ordenó a su antojo, miró hacia lo alto y dijo: “Universidad, universo, universal, ‘universitas’, universitario…”

Y atando significados dijo:

“Cuando alguna vez Freddy Manuel, José Luis y Cruz del Sur abrazaban el ideario de Frondizi, de Ortega y Gassett, de Trías, de Savater y lo hacían comulgar con el espíritu de Martí, de Borges, de Neruda, de Rilke y tantos otros poetas del alma, para dar cuerpo teórico al proyecto de la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy, nosotros, aquí en este suelo, manteníamos vivo el sueño de contar con nuestra propia universidad, aletargada, como idea, por el tiempo en que las gavetas, la burocracia institucional y los intereses en contra hacen dormir las esperanzas de quien sea.

Ayer llegué a la UNEY (o la UNEY me encontró en su camino), y comencé a participar de una experiencia educativa que propone -(y lo hace)- transitar por derroteros alejados de los convencionalismos. Que se atreve a apostar por otras vías”.

-Detuvo el andar, miró alrededor y buscó mariposas azules, de esas que anuncian presencias inmanentes al permanecer volando en un por siempre transfigurado en la mirada femenina de un espíritu tutelar.

El cielo abierto le parecía una de aquellas pantallas en Technicolor que la industria cinematográfica nos brindó para dar un gran salto en la percepción de la realidad audiovisual y que, por mucho tiempo han sido lo mejor de lo mejor, pues, desde el fondo comenzó a mostrar imágenes nítidas, cuadro por cuadro, y en contrapicado: Taller Integral de Artes Escénicas, Jornadas El maíz está vivo, Jornadas de El Cacao, Lezama Lima: Oscuras palabras que convidan, SIENA, Declaratoria del Mito de María Lionza como Patrimonio Cultural Intangible, Yaracuy… Cuna del mito americano, Visitas a la Montaña de Sorte en la noche del 11 de Octubre, Visita con los estudiantes a las comunidades del Municipio Veroes en la celebración del Día de San Juan, Visitas a la comunidad de San Javier, Visita de El Niño de Los Cachitos, Investigación de Campo en las comunidades del Municipio Bruzual para la 1ra y 2da Fiesta del Maíz, Taller “Descubrir el Método, Seminario Mito y Tradición en Venezuela, Ética y Cultura, Integralidad de la Gestión Pública, Boletín UNEY 1,2 y 3, Talleres de Música, Fabricación del Cuatro Venezolano, Cine Club UNEY, Taller de Poesía…

-A caray…! Ahora sí que lo perdimos, hermano…! Mirando pá arriba y con esa sonrisota…!

- La voz que interrumpe su observación retrospectiva recibe inmediatamente una respuesta: “Hoy día contamos con un espacio donde oímos las voces de las aves en diálogo franco con los céfiros. Un espacio que plena de un profuso cromatismo, venido de la mirada escrutadora de un sol amigo, mis mañanas del día a día”.

Entonces la cara se le volvió luna y comenzó a sentirse brisa de finales de enero con olor a mañanita de mayo…

 

Andrés Fernando Rodríguez

Docente de la UNEY

 

 
   
   
 
       

 

 

 
 
 
 

 

 
 

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