(Prensa UNEY-Anairene Asuaje).- En sesión extraordinaria del Consejo Universitario de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY), se formalizó la creación de la Brigada de Ahorro Energético de la institución, que se ocupará de elaborar y ejecutar programas para el uso prudente de la electricidad. Conscientes de la crítica situación que atraviesa el país en materia energética, la UNEY comenzó un plan de ahorro que estará enfocado, no solamente a la disminución del uso de energía eléctrica, sino también a difundir la necesidad de generar una cultura de consumo razonable.
La brigada es dirigida por el coordinador de Servicios Generales, Alexander Manzanilla, y está integrada por personal administrativo, docente y estudiantil, como Nancy Martínez, directora de administración; Anabel López, coordinadora (e) de Postgrado; Néstor Klemm, jefe de Servicios Generales de Guama; María Quintero, coordinadora de Ciencias del Deporte; Oscar Muñoz, coordinador de Servicio Comunitario; Osmany Barreto, coordinador (e) del espacio académico Ciencia y Cultura de la Alimentación; Santiago Pol, coordinador de Diseño Integral; Fabiola Jácome, coordinadora de Planta Física; Celso Romero, presidente del Comité Estudiantil y sus miembros, Frank Castillo y Hebertson Díaz.
El equipo ha considerado desarrollar un plan comunitario para crear conciencia en la población sobre la necesidad latente que se vive en estos momentos, de consumir electricidad con total prudencia, por ello, además de charlas, se planifica encaminar las actividades del servicio comunitario de los estudiantes hacia este proceso de concientización.
El rector Freddy Castillo Castellanos, indicó que la UNEY asume este compromiso como institución educativa en un país con una inmensa demanda de electricidad, donde el consumo per cápita de kilovatios por hora es muy elevado, con el fin de promover un uso moderado y consciente, evitando llegar a un colapso energético.
Medidas para el ahorro
Para iniciar el plan de ahorro, en las sedes administrativas de la UNEY, se redujo el trabajo de 8 a 6 horas, en un horario comprendido de 8 a.m. a 12 m y de 1 a 3 p.m. Además, como indicó Manzanilla, se diseñó un horario para el funcionamiento de los aires acondicionados, reducido a 4 horas (de 10 a.m. a 2 p.m.) en las oficinas administrativas, y de 6 horas (de 10 a.m. a 4 p.m.) en las aulas de clase en Guama.
También se han difundido avisos en oficinas y aulas de clase para incitar al personal y estudiantes a apagar luces y equipos que no estén en funcionamiento. Manzanilla agregó que en las sedes de la UNEY no fue necesario el cambio de los bombillos, porque todos los que se encuentran instalados ya son ahorradores.
El programa también incluye la evaluación por parte de un ingeniero electricista, de las características de consumo de aires acondicionados y demás equipos que a diario se utilizan en la universidad, para poder hacer un estudio factible de la reducción energética.
Para la próxima semana se prepara una charla con representantes de CALEY para aclarar dudas a los miembros de la comunidad uneysta, sobre cómo poner en marcha correctamente el plan de ahorro para luego ser multiplicadores de la información. Asimismo, Santiago Pol tiene la iniciativa de desarrollar una idea gráfica mediante un afiche que promueva el uso juicioso de la electricidad, para ser difundido en diversas instituciones y espacios públicos del país.
Además de elaborar y ejecutar los programas de ahorro de energía en todas las sedes de la UNEY, la brigada se encargará de supervisar el cumplimiento del programa, según exigencias del ejecutivo nacional, para adoptar las medidas necesarias en beneficio de toda la nación.
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