En el Celarg
Rector de la UNEY ofreció
conferencia sobre “La diversidad
de la cultura y el calentamiento
del planeta” |
(Prensa UNEY- Anairene Asuaje).-Dando
continuidad a las actividades
relacionadas con el Premio Libertador al
Pensamiento Crítico, se llevó a cabo la
participación del rector de la
Universidad Nacional Experimental del
Yaracuy (UNEY), Freddy Castillo
Castellanos, mediante una conferencia
titulada “La diversidad de la cultura y
el calentamiento del planeta”.
Como parte del jurado de este importante
premio, al rector le correspondió
ofrecer esta ponencia en la que planteó
que la biodiversidad es un tema de la
diversidad cultural y viceversa.
Partiendo de esta afirmación, aseguró
que seguir manteniendo una separación
entre ambos conceptos priva de un
conocimiento integral y amplio acerca
del tema que presentó.
Considera que mirar de modo parcial la
naturaleza forma parte de los hábitos de
una cultura que se ha creído (y se cree)
única, y que esa cultura produjo (y
produce) una ciencia y una técnica que
se legitiman a sí mismas y que
desconocen otras perspectivas, otros
saberes u otras maneras de asumir la
vida.
“Debemos llamar a las cosas por su
nombre: el capitalismo puso en
funcionamiento una poderosa máquina
destructora de recursos naturales y de
culturas. Hoy cosecha resultados y
quiere, incluso, vendernos los desechos,
mientras con profesional cinismo
descarga en otros sus innegables culpas.
Haber convertido todo en mercancía
(aire, tierra, agua, bosques, culturas)
es una inexorable consecuencia de las
llamadas leyes del capital. Todo fue
intervenido por su poderosa mano
indolente, pero una retórica difundida
por sus medios de comunicación pretende
liberar de responsabilidades a esa mano
e imputar a la naturaleza misma. En
materia de avilantez ningún sistema
iguala al capitalismo”, expuso Castillo
Castellanos.
|
|
|
Asimismo, señala que si la
diversidad cultural fuese algo
más que un enunciado, “otro
gallo cantaría en materia
ecológica”. El reconocimiento de
los saberes ancestrales
proporcionaría otro trato con la
naturaleza, un trato muchísimo
más amable, cuyo vínculo ha sido
privado permanentemente por la
dictadura del capital. En ese
sentido, sostiene que no por
azar el centro hegemónico del
capitalismo se ha opuesto por
igual a la ratificación del
Protocolo de Kyoto que a la
aprobación de la Convención de
la Diversidad de la Cultura, por
ejemplo.
Destacó la importancia de la
cultura de la convivencia con
los otros y con la naturaleza,
puesto que se trata de una
cultura del humanismo y es un
naturalismo de lo humano, lo
cual es desconocido por el
capitalismo, según Castillo
Castellanos, no porque no la
piense, sino porque no la
siente.
Como ejemplo citó el caso del
etanol en los pueblos del maíz y
el de las papeleras en
Gualeguaychú, indicando que
iluminan escenarios para la
beligerancia más actual entre lo
rentable y lo habitable, entre
el negocio y la vida, dejando
para la reflexión la siguiente
pregunta: “¿Hemos hecho lo
necesario para que esas
controversias sean más un hecho
de la cultura que de la política
o la economía?”
Finalmente, concluyó su
intervención con la expresión:
“Pienso que el tema del
calentamiento del planeta es
también un tema de la poesía”. |
|