Celebrado conversatorio con estudiantes de la UNEY

John Petrizzelli reveló secretos

para hacer cine en Venezuela

 
   
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Petrizzelli respondió las preguntas del público  
   

(Prensa UNEY. Sazkia Montagna).- En un conversatorio con estudiantes de la UNEY, el director venezolano, John Petrizzelli, reveló algunos secretos que le han permitido hacer cine documental en el país, superando las trabas del camino e influencia del mercado internacional.

A pesar de lo bien que le ha ido con su última producción documental, María Lionza, aliento de orquídeas, Petrizzelli asegura que colocar en la pantalla de cine comercial su trabajo no fue tan fácil.

“Ameritó un trabajo ininterrumpido de promoción y búsqueda de apoyo por todas partes, desde el sector público hasta el privado, donde se cerraron y abrieron puertas”.

Por ejemplo, para la distribución de la película a nivel nacional cuenta con respaldo del Circuito Gran Cine, luego que el grupo Amazonia le dijera que sólo podían apoyarle para su difusión internacional.

Sabiendo que las dos grandes empresas de cine comercial del país le pondrían “mil condiciones”, prefirió ni siquiera acercarse a ello y confiar en la voluntad del Estado “que haciendo uso de la ley logró ubicar el documental en correspondencia con la cuota que le toca a la producción nacional”.

A la par, debieron como equipo idearse una campaña promocional con pocos recursos que recorriera las zonas populares de Caracas y otras ciudades del país en las que sabían que el documental sobre María Lionza tendría impacto y acogida.

Consciente de que el género documental no genera ganancias semejantes al de ficción, el director venezolano no ha desistido de la idea, aunque ella le obligue a seguir tocando puertas para conseguir recursos o lograr intercambios comerciales que le permiten reducir los costos que se generan durante las etapas de producción.

A manera de anécdota contó que para el documental de María Lionza se consumieron diez mil tabacos, “los cuales afortunadamente logramos con intercambio de una empresa que los produce”.

Semejante cantidad de tazas de café se pueden consumir durante un rodaje; calcula Petrizzelli que tres mil bolívares fuertes de café se pueden gastar durante una producción. “Todos estos gastos golpean el presupuesto y si uno no busca ayuda es imposible lograr el trabajo”.

En este sentido, agradeció a las instituciones públicas y privadas que le han apoyado “concientes de que su respaldo no compromete en nada el contenido de la producción. Quienes nos apoyan lo hacen porque creen en el cine venezolano y aún más en el documental”.

En el caso de Yaracuy agradece el respaldo que la UNEY les brindó, así como de pequeños productores, comerciantes y habitantes del municipio Bruzual que los apoyaron durante año y medio de trabajo en la montaña de Sorte.

Vivo ese espíritu de investigación, hoy Petrizzelli se encuentra en el estado Lara trabajando en su próximo documental biográfico sobre la vida de Benito Quiroz, un personaje de la localidad sobre quien sólo adelantó que fue un excelente músico popular y coleccionista de carros, fallecido hace 40 años.

Esta responsabilidad la asumió luego de ganar un concurso en el CENAC, lo cual le garantiza los recursos y “tener que pedirme menos apoyo externo”.

Petrizzelli estuvo de visita en la UNEY dentro del marco de una relación de cooperación existente entre estaca casa de estudios, la Cinemateca Nacional y el circuito Gran Cine, dependencias del Ministerio del Poder Popular para la Cultura con las cuales se prevén talleres de formación en el área para miembros de la comunidad universitaria y público en general.

En esta corta gira por Yaracuy, donde también realizó otras actividades, el director venezolano estuvo acompañado por Kamal Hasan, coordinador de la Plataforma de Cine y Audiovisuales del estado, y Rafael Petit, director de la Fundación Yaracuyana de Cine.

 
   
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Los estudiantes mostraron interés sobre el tema cinematográfico  
   
   
 
       

 

 

 
 
 
 

 

 
 

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