Margarita López Maya en la UNEY
“La sociedad venezolana lucha
tenazmente, pero llena de
traumas”
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López Maya tiene una amplia
trayectoria en el estudio
sociohistórico del país |
(Prensa UNEY-Anairene Asuaje).- Con
una precisa invitación a la
formación política de los
estudiantes, la reconocida
historiadora Margarita López Maya
(docente de la UCV, investigadora
del Centro de Estudios del
Desarrollo, autora de diversos
textos), ofreció una charla en la
Universidad Nacional Experimental
del Yaracuy (UNEY) para discutir
sobre 500 años de historia en
nuestro país.
Abordó los distintos procesos de
cambio que ha sufrido Venezuela
desde la llegada de Cristóbal Colón
a estas tierras, desde cómo los
indígenas fueron moldeando el
devenir histórico de los pueblos,
cómo se articuló el capitalismo como
modo de producción, y el momento
clave en el que se descubren los
hidrocarburos en nuestro suelo.
Así, se paseó por los distintos
períodos que lograron la
conformación de la sociedad
venezolana, por la evolución de una
economía austera, que pasó a la
producción del cacao y del café,
hasta que finalmente el petróleo los
sobrepasó como producto de
exportación.
Se refirió al crecimiento de las
ciudades y la manera en que se ha
evidenciado mediante diversos censos
desde 1961, el desplazamiento de la
gente desde los pueblos hasta la
ciudad. En el último censo realizado
en el año 2001, se registró que más
del 90% se trasladó a la urbe.
Con su característico sentido
crítico y analítico, manifestó una
serie de opiniones acerca de varios
aspectos que determinan el proceso
socio histórico actual. Considera
que en este momento, Venezuela tiene
una sociedad que se encuentra
luchando tenazmente, pero llena de
traumas del pasado, con un constante
vértigo al cambio que hace que “nos
descuidemos de lo que hemos sido”.
Afirma que los venezolanos son
“voluntaristas” por naturaleza, pero
que lamentablemente, no todo se
logra con voluntad, pues también se
necesita perseverancia, constancia,
respetar las instituciones y reparar
la actual debilidad institucional.
Según su criterio, de igual forma
hace falta tiempo para evaluar y
analizar, ya que normalmente las
cosas se hacen muy rápido y no dejan
asentar las políticas.
En cuanto a las divisiones políticas
que actualmente enfrenta el país,
expresa que la polarización es
necesaria para hacer cambios, pero
que ahora se presenta una
acentuación innecesaria que impide
que se pueda hacer política
adecuadamente. Por ello estima, que
al haber llegado al extremo, es el
momento propicio para producir una
conciliación entre ambas partes, y
que para eso se necesita la
preparación política.
Asegura creer en el modelo de
democracia participativa, y mientras
por un lado aplaude el manejo de las
políticas petroleras y las
consideraciones y proyectos sociales
que ha presentado el actual Gobierno
para mejorar la condición de vida de
muchos venezolanos, por otro
califica de “incierto” el concepto
de socialismo del Siglo XXI. Es lo
que permiten sus años de experiencia
como analista: opinar abiertamente y
mantenerse al margen de los bandos,
aunque suelan insertarla en alguno,
de acuerdo a donde se incline su
opinión.
Manifiesta que el principal problema
que debe solucionarse en el país es
de carácter político, y eso será
posible en la medida que la gente se
vaya formando en esa área, para
poder tener partidos y dirigentes
capaces y que todos tengan la
oportunidad de participar.