Afirma Benigno “El Gato” Rodríguez

Yaracuy no puede olvidarse de Raúl Domínguez y Humberto Arrietti
 
“El Gato” Rodríguez ratificó su condición comunista y marxista

(Prensa UNEY. Sazkia Montagna).- Con la lucidez y el carisma que lo identifican Benigno Rodríguez contó las hazañas y anécdotas que vivió junto a Raúl Domínguez y Humberto Arrietti en la lucha por las tierras campesinas de Yaracuy y la consolidación del Partido Comunista.

La oportunidad de recordar tales episodios fue posible en una reunión del Circulo de Estudio y Trabajo “Raúl Domínguez”, celebrada en la sede de la UNEY, cuyo epónimo fue amigo de Rodríguez y de quien recuerda los ideales comunistas que le guiaron para conducir, en los años 50, la lucha pacífica por las tierras de Yaracuy y la organización campesina.

Este Círculo de Estudio y Trabajo lo conforman los propios miembros del Comando Estadal "Moral y Luces", quienes haciendo un alto en sus responsabilidades frente a la coordinación del Tercer Motor dedican tiempo a la lectura reflexiva.

En Camunare, municipio Urachiche, se concentró gran parte de la historia de Rodríguez y Arrietti, a quienes se les atribuye haber sido propulsores del Partido Comunista en el estado.

La primera célula la fundaron en Cocorotico, luego se expandió hacia Guama (la que llamaron el pequeño Moscú) y terminó por echar raíces en toda la entidad.

 
Recuerda “El Gato” Rodríguez (el remoquete lo adquirió durante su lucha sindical en Caracas al frente de la empresa Tapas Corona) que en 1951 se dio en Camunare, escondidos en una cueva, la séptima conferencia nacional del Partido Comunista, donde se designó a Jesús Farías, presidente del movimiento.

Cada episodio lo llevó a recordar nombres de yaracuyanos que hicieron historia dentro del PCV. Fundamentalmente recordó la capacidad de compromiso que tenían y el respeto a sus ideales, los cuales “no vendían por nada del mundo”.

Hoy como uno de los propulsores del PSUV en Yaracuy, “El Gato” Rodríguez hace un llamado para revivir los ideales de estos hombres que dedicaron su vida al servicio del otro. “Yaracuy no puede olvidarse de Raúl Domínguez y Humberto Arrietti”, repetía a lo largo de su intervención.

Todavía no guinda el chinchorro

De sus amigos de lucha “El Gato” Rodríguez adoptó el espíritu que siempre le acompaña y que a pesar de su más de 70 años lo mantienen lúcido y activo.

Sus hijos le recomiendan que se quede en casa “en vez de estar dando tumbos por allí”, a lo cual siempre les responde: “El día que yo guinde el chinchorro, ese día cómprenme una urna”. A pesar de todo lo que ha hecho siente que “falta mucho por hacer”.

Haber vivido la transformación del país y los resultados de la nueva política de Estado, lo han llevado a pensar que “dentro de quince años, superando las fallas que existe, Venezuela se convertirá en una gran potencia. Tiene petróleo, minerales y lo más importante es dueño de sus riquezas y no le debe nada a ninguna nación”.

 
       

 

 

 

 
 
 
 

 

 

 

 
 

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