(Prensa UNEY-Anairene Asuaje).- Ya son siete las cohortes egresadas del plan de formación integral que conforma el Diplomado en Servicios Turísticos impartido en el Centro de Estudios para la Hospitalidad y el Turismo (Cehotur) de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY), y 24 nuevos servidores turísticos recibieron sus diplomas.
En uno de los más emotivos actos de grado del Cehotur, los recién diplomados marcaron el fin de su actividad académica cumpliendo los requisitos del programa de estudios, pero dejando abiertas las opciones de continuar formándose en talleres, cursos y prácticas en la posada Escuela Colibrí.
Las autoridades de la UNEY, integradas por el rector Freddy Castillo Castellanos, el vicerrector, José Luis Najul y el secretario general, Carlos Gazuí, además de los coordinadores de los espacios académicos Anabel López, María Quintero y Santiago Pol, y el profesor del Cehotur Alejandro López Fenner, conformaron el presidium del acto.
María Antonieta Petaccia pronunció la petición de diplomas, mientras Leonardo Montiel fue la voz de sus compañeros para manifestar la satisfacción de obtener su diploma junto con una serie de importantes conocimientos y experiencias de profesores y estudiantes. Pidió un minuto de silencio para rendir homenaje al docente recientemente fallecido, Wuillians Ochoa, profesor de Geografía turística y compañero de muchos de sus viajes.
Enumeró varios requisitos fundamentales que debe cumplir un servidor turístico: honestidad, perseverancia, humildad, iniciativa y no tener miedo a los cambios. “Recuerdo que hace año y medio todo comenzó en esta aula, y hoy en el mismo lugar estamos materializando una meta, planificando cambios. No estamos solos, por eso agradecemos a Dios, a todos los profesores y personal del Cehotur y a nuestras familias”. Concluyó afirmando que ahora tienen el compromiso de seguir preparándose y trabajar por no escuchar más la frase “explotación del turismo”, sino “desarrollo turístico”.
Posteriormente, el rector de la UNEY manifestó su regocijo y satisfacción, agradeciendo a los nuevos diplomados por haber confiando en este proyecto único y novedoso del que forman parte.
También recordó con entusiasmo cuando se abrió este diplomado con mucha incertidumbre porque no era una oferta habitual en las universidades, generalmente conducentes a licenciaturas y caminos académicos más extensos, y abrir un estudio en turismo que no fuera licenciatura o carrera técnica, era un desafío. “Este diplomado lo abrimos por una necesidad que existía en el país con bases y fundamentos para edificar el turismo con mayor fuerza”.
Explicó que con esta nueva concepción, los servidores no se acomplejan frente a un título porque han sido preparados con conocimientos del verdadero escenario turístico nacional, retomando la importancia de contenidos olvidados como la geografía, y algunos valores como la hospitalidad y la libertad, en un programa teórico-práctico en el que estudian los aspectos más significativos de esta actividad.
“Esto del turismo en la UNEY no se detiene, es una de las áreas pioneras en tener sede propia con la posada escuela Colibrí, y ustedes, ahora como egresados saben que esta sigue siendo su casa de siempre, pueden proponer nuevos cursos y formas de aprendizaje, conscientes de la importancia de este oficio. Se van con conocimientos que pueden aplicar no sólo en el trabajo, sino también en la vida, que es la esencia de la educación integral”.
Para finalizar, los servidores turísticos proyectaron un video en el que resumieron en imágenes sus experiencias vividas como estudiantes de la UNEY.
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